Sickness

En la entrada del silencio, lamento los años...
cuando las paredes frías caen sobre tí y las voces no dejan de perseguirte, es
ahí cuando te miro en el reflejo de mis sueños o de mis
pesadillas.


miércoles, 23 de abril de 2008

Xavier Villaurrutia- Amor Condusse noi ad una Morte


Amar es una angustia, una pregunta,

una suspensa y luminosa duda;

es un querer saber todo lo tuyo

y a la vez un temor de al fin saberlo.


Amar es reconstruir, cuando te alejas,

tus pasos, tus silencios, tus palabras,

y pretender seguir tu pensamiento

cuando a mi lado, al fin inmóvil, callas.


Amar es una cólera secreta,

una helada y diabólica soberbia.
Amar es no dormir cuando en mi lecho

sueñas entre mis brazos que te ciñen,

y odiar el sueño en que, bajo tu frente,

acaso en otros brazos te abandonas.


Amar es escuchar sobre tu pecho,

hasta colmar la oreja codiciosa,

el rumor de tu sangre y la marea

de tu respiración acompasada.


Amar es absorber tu joven savia

y juntar nuestras bocas en un cauce

hasta que de la brisa de tu aliento

se impregnen para siempre mis entrañas.


Amar es una envidia verde y muda,

una sutil y lúcida avaricia.


Amar es provocar el dulce instante

en que tu piel busca mi piel despierta;

saciar a un tiempo la avidez nocturna

y morir otra vez la misma muerte

provisional, desgarradora, oscura.


Amar es una sed, la de la llaga que arde

sin consumirse ni cerrarse, y el hambre

de una boca atormentada

que pide más y más y no se sacia.


Amar es una insólita lujuria

y una gula voraz, siempre desierta.


Pero amar es también cerrar los ojos,

dejar que el sueño invada nuestro cuerpo

como un río de olvido y de tinieblas,

y navegar sin rumbo, a la deriva:

porque amar es, al fin, una indolencia.

1 comentario:

Scarlett dijo...

amar es una indolencia... ?

Irreverente pregunta, no crees?